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Nodo Univalle en Candelaria, una realidad

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Agencia de Noticias Univalle

Candelaria, uno de los municipios satélite con mayor flujo de movilidad hacia el Distrito de Cali, ratificó la creación de un nodo académico de la Universidad del Valle mediante un acto protocolario que se cumplió este viernes 8 de octubre.

Con este centro de formación, la Universidad del Valle suma cinco Nodos en distintos puntos del departamento, una apuesta que no sólo pretende fortalecer la oferta académica en la región, también generar sinergias de apoyo para gestionar proyectos en términos de desarrollo.

Para el funcionamiento de la primera sede física de este centro formativo, el rector Edgar Varela Barrios y el alcalde de Candelaria Jorge Ramírez, acordaron adecuar las instalaciones de la Institución Educativa Santa Teresita, ubicada en Villagorgona. De igual manera, como una iniciativa proyectada a futuro, la Universidad del Valle contempla disponer de una edificación en la zona de Poblado Campestre, gestionada por las autoridades municipales de Candelaria, para ayudar así a consolidar el proyecto formativo de la Universidad en la región.

Considerando lo anterior, el rector Edgar Varela Barrios esbozó un claro acercamiento a los puntos más destacados de este proyecto de transformación regional, señalando las particularidades, retos y fortalezas de esta iniciativa de formación nodal:

-“Cuando recorro los municipios de nuestro departamento existe siempre el anhelo de ampliar la presencia de la Universidad del Valle, a pesar que, aplicando buena lógica, podría afirmarse que no es necesario porque contamos ya con nueve sedes en la región.

Saben ustedes muy bien que este 2021 el Sistema de Regionalización cumplió 35 años manteniendo su presencia en, prácticamente, todo el territorio Vallecaucano y en el norte del Cauca. En ese sentido es válido preguntar ¿Cuál ha sido la reflexión que al respecto ha tenido la Dirección Universitaria? pues que, pese a que existe una presencia consolidada en varios municipios, debemos acercarnos aún más en términos de oferta educativa.

Nuestro análisis evidencia que, en la mayoría de las Sedes Regionales, los estudiantes no habitan en el municipio-cabecera en el que adelantan sus estudios, muchos de ellos viven y se desplazan desde municipios aledaños.

Cali, lamentablemente, no tiene una buena infraestructura vial. Hoy tardé una hora y veinte minutos en venir desde el sur de la ciudad hasta aquí, Villagorgona. Esto sólo evidencia lo complejo que resulta para nuestros estudiantes, aún de áreas tan cercanas como Florida o el norte del Cauca, llegar hasta la Ciudad Universitaria de Meléndez o hasta el Campus de San Fernando; son dos, hasta tres horas diarias invertidas exclusivamente en desplazamiento, con los costos que esto implica para jóvenes provenientes de familias de escasos recursos.

Ahora, Cali ha venido creciendo en un área metropolitana no reglada, donde la expansión de los municipios satélite resulta superior al de la propia ciudad. Aún con las nuevas vías de acceso, proyectadas para el futuro, ingresar a Cali y transitarla de un lado a otro resulta muy complejo para varios de nuestros jóvenes estudiantes.

Por eso, desde hace varios años, la Dirección Universitaria tomó la decisión de conformar los Nodos, no solo en municipios alejados de Cali (ya tenemos un nodo en Sevilla, municipio que merecía ser sede de la Universidad desde hace décadas) también hemos logrado configurar nodos en el entorno metropolitano (Miranda, Florida y Jamundí).

Para continuar, debo anunciar la buena noticia de que la pandemia no afectó la matrícula en la Universidad del Valle. Hoy tenemos la matrícula más alta de nuestra historia: 34.500 estudiantes están actualmente vinculados a la universidad; poco más de 3.000 se encuentran en posgrados y 31.000 están en los pregrados (18.000 en Cali y entre 13 o 14 mil en las Sedes Regionales).

Ahora bien, las Sedes son la gran apuesta de la Universidad del Valle en materia de expansión de cobertura. Aspiramos a que en 2025, entre 16 y 17 mil estudiantes se encuentren matriculados fuera de Cali, conformando el Sistema de Regionalización. (Cali, actualmente, cuenta con 18.000 estudiantes. La sede de Yumbo tiene 500, la sede Palmira 2.600 estudiantes y la sede del Norte del Cauca 1.700. Sumados, Univalle tiene una matrícula de 23.000 estudiantes en el gran área urbana).

Parte muy importante en la consolidación de estos cupos son los Nodos, cuyas matrículas no son sustitutivas, pues son matrículas adicionales que la Universidad del Valle está creando en cinco municipios.

Para lograr este objetivo contamos con una enorme ventaja derivada de un compromiso adquirido por el Presidente Iván Duque, que es el programa ‘Matricula Cero’. Saben ustedes que ya se convirtió en norma constitucional, a través de la más reciente Reforma Tributaria, enunciando que todos los jóvenes pertenecientes a los estratos 1, 2 y 3 que estudian en Instituciones Públicas del Estado, van a gozar de gratuidad en la matrícula.

Por supuesto, los estudiantes de los Nodos están incluidos en esa proyección de gratuidad, sin embargo, es importante comprender que la matrícula es tan solo una parte, muy pequeña, del costo real de un estudiante.

En regionalización, para compartir un ejemplo, nuestra universidad estima que un estudiante significa un costo anual de cuatro millones de pesos. La matrícula normal que paga uno de estos estudiantes tiene un costo promedio de $250.000 semestrales, ($500.000 al año). Esto quiere decir que los estudiantes, y sus familias, pagan entre el 15% y el 20% del costo total. En Cali este índice per cápita es mucho más alto, y puede oscilar entre los 9 y los 13 millones de pesos al año, dependiendo de la carrera.

Ahora bien, como parte de esta estrategia nodal, el municipio ‘anfitrión’ aporta la infraestructura física, crea compromisos de sostenibilidad mediante acuerdos avalados por el Consejo Municipal y los incorpora a su Plan de Desarrollo para darle continuidad al proyecto educativo.

En Candelaria existe un primer sondeo que obedece al estudio de preferencias de los jóvenes de este municipio. Me informan que alrededor de mil jóvenes se gradúan cada año de bachillerato, por lo cual es muy importante mejorar la tasa de absorción acercando la Universidad. Si los jóvenes logran llegar al Campus Universitario caminando o en bicicleta se resuelven, para empezar, varias situaciones.

Por parte de la Universidad del Valle se destaca que el Consejo Superior aprobó una resolución que crea los Nodos, como marco general de expansión de la oferta académica para adelantar labores de extensión, proyección social, asesoría y consultoría. De igual manera, en noviembre vamos a expedir los actos administrativos que le dan vida a los Nodos existentes (Sevilla, Miranda, Florida, Jamundí y Candelaria).

Esperamos que cuando exista una dinámica de ingreso de varios periodos académicos, hacia el año 2023, puedan haber entre 2.000 y 2.500 estudiantes en esos Nodos.

Extenderemos hasta ellos los programas que más demanda tienen como Administración de Empresa, Contaduría y Comercio Exterior. También nos interesan mucho las tecnologías agrícolas, agroforestales y agroambientales.

Una nueva carrera que se acaba de aprobar en la Universidad es el programa de agroindustria, que está centrado en el emprendimiento en grande y pequeña escala, dura ocho semestres y vamos a comenzar por ofertarlo en el Norte del Cauca y en el Norte del Valle. Progresivamente trataremos de que todos estos programas Agro y Bio-industriales sean un componente muy importante en la oferta académica de la universidad.

Existe otro componente académico importante, derivado de las ingenierías: Ingeniería de Sistemas, Ingeniería de Alimentos, Ingeniería Industrial y las escalas tecnológicas de cada una de estas actividades formativas.

Puntualmente, en algunos de los nodos, haremos ofertas de otras facultades. En el caso de la Facultad de Salud tenemos definido el programa de enfermería para Buenaventura, que ya está aprobado. También tenemos prevista la ampliación del programa de enfermería en alianza con la Universidad del Cauca en la sede Santander de Quilichao y dos programas tecnológicos en Cartago, muy articulados a una oferta que esperamos desarrollar con la creación del nuevo hospital universitario en Pereira.

En el campo del arte tenemos presencia desde hace bastante tiempo del programa de música en Buga, teatro en Buenaventura y tenemos algunas licenciaturas en literatura que han rotado por las Sedes.

Avanzan los nodos

El director de Regionalización Héctor Alonso Moreno Parra explica el concepto de nodos de la universidad. “Son espacios de extensión de nuestros programas que buscan que los jóvenes y diversos sectores -como rurales y productivos- de municipios de menores recursos y densidad poblacional puedan acceder a una educación pertinente y de calidad a través de la Universidad del Valle. La educación es una de las formas más democráticas de ascenso social y la misión de la Universidad es lograr ese objetivo”.

La expansión de Univalle por las regiones había tenido algunos avances, pero fue en 2020 cuando, a raíz de los encuentros programados entre la dirección universitaria, las alcaldías, las gobernaciones y representantes del sector productivo de varios municipios, se hicieron los acuerdos necesarios para que los nodos cobraran vida. Después de un intenso trabajo entre todos los actores, ya se ha dado apertura a los tres primeros espacios: Sevilla y Florida en el Valle del Cauca y Miranda en el departamento del Cauca.

Por otra parte, el rector Edgar Varela resalta el apoyo del Consejo Superior para el cumplimiento de los pasos requeridos para la creación formal de los nuevos espacios de formación. “Tenemos un buen antecedente en la decisión tomada hace tres semanas por el Consejo Superior para aprobar la creación de los nodos como una ampliación de oferta académica y delegar en la rectoría la entrega de resoluciones de creación de cada uno de los respectivos nodos”, expresó el rector.

El plan educativo para los nuevos centros de formación incluye no sólo la oferta de programas académicos formales como tecnologías y carreras profesionales, sino que también contempla la apertura de diplomados, centros de idiomas y cursos focalizados para las necesidades de los diferentes actores de cada municipio.

Dentro de la oferta de servicios que contempla la Universidad para los futuros estudiantes de los municipios no se encuentra únicamente la academia, sino que contarán con los programas culturales, deportivos y de bienestar universitario que garanticen una formación integral. “Nos entusiasman los nodos como una gran posibilidad para el desarrollo de los territorios. La presencia de la universidad no se dará solamente con programas académicos, sino también con políticas de bienestar, de desarrollo cultural y, por supuesto, con las estrategias de investigación para colaborar con los planes de desarrollo que no sólo apunten a la graduación, sino también a la vida universitaria y las garantías para el éxito académico como parte de la misión institucional”, recalcó el profesor Héctor Moreno Parra.

Además del trabajo desde la academia, los convenios de creación de los nodos contemplan la alianza de los municipios con la Universidad del Valle para el trabajo alrededor de los planes de desarrollo de las administraciones locales y la cooperación con diferentes actores del sector productivo para adelantar investigaciones y futuros proyectos.